El modernismo es una característica marcada en Antonio Machado y fue un movimiento del modernismo literario que surgió en Latinoamérica y se expandió hacia España. El poeta Rubén Darío, con su obra «Azul», no solo influenció a su continente, sino que también dejó una profunda huella en el mundo hispanohablante.

Este fenómeno, donde la influencia se trasladó de Hispanoamérica a España, se conoció como «El retorno de las calaveras», reflejando el notable impacto de su trabajo. Así, el modernismo, nacido en Hispanoamérica, continuó evolucionando al llegar a España.

Este movimiento se distinguió por su poesía innovadora y su rebeldía literaria. Los poemas modernistas se caracterizaron por una revolución en el lenguaje, con influencias tanto de la península ibérica como del continente americano, y una valoración del indigenismo en Hispanoamérica junto con fuertes influencias parisinas en España.

Los modernistas idealizaban la realidad de manera similar al Romanticismo, oponiéndose al Realismo que había prevalecido anteriormente. Estos escritores rechazaron la visión hiperrealista y desapasionada de los realistas y naturalistas.

No obstante, considerar al Modernismo como una continuación del Romanticismo sería incorrecto. Los poemas modernistas no se enfocan en temas pasionales, sino que aplicaban una visión apasionada al mundo real, representado con colores vibrantes o sombríos. No eran ni una fotografía realista ni una composición abstracta romántica, sino más bien una pintura que capturaba la realidad a través de la perspectiva del poeta.

En España, esta característica se ejemplifica en la obra de Antonio Machado. Sus escritos se centraron en la melancolía y un tipo de humor poético sobre la existencia, sus placeres y tristezas.

Aunque se considera que Machado trascendió el modernismo debido a su alto nivel simbólico y su fuerte dimensión humana, escribiendo sobre sus propias memorias, su ciudad y su vida, también fue un representante del movimiento.

El modernismo literario en la obra de Antonio Machado

Antonio Machado, nacido el 26 de julio de 1875 en Sevilla, tuvo una vida marcada por sus viajes y su labor literaria. En París, en 1899, conoció a célebres autores como Oscar Wilde y comenzó a trabajar en una editorial.

Su estancia en Francia influyó en su obra, aunque no menciona directamente la cultura parisina en sus escritos. Machado utilizó el simbolismo para expresar una profunda melancolía por su patria, España, como se puede interpretar en su poema “Otro viaje”.

De regreso en España, Machado se estableció en varias provincias, enseñando gramática y francés mientras continuaba su labor poética. Conoció a su esposa, Leonor, en una de estas localidades, pero su matrimonio fue trágicamente corto debido a la muerte prematura de Leonor en 1912. Esta pérdida marcó profundamente su obra, especialmente en su libro «Campos de Castilla».

Antonio Machado también expresó su humanidad en sus poemas escribió sobre sus emociones, su desagrado por ciertas situaciones, y su amor. Durante la guerra civil española, su poesía reflejó el sufrimiento de las personas implicadas. Como se observa en su poema «La muerte del niño herido», donde describe el dolor de una madre viendo morir a su hijo.

La obra de Antonio Machado y su modernismo literario se caracteriza por su emotividad y humanidad, centrada en lo que sentía y lo que percibía en los demás. Aunque melancólica y sufrida, también está llena de amor, belleza, sarcasmo y humor, mostrando una profunda conexión con la condición humana.