Flotando como un madro en la intemperie

Creí superar el color salobre
de las cayenas
lugares escogidos por el pudor
me hicieron
habitante de una estación
quebrantada
por cirios y
tinieblas
el vicio del rencor
poco a poco terminó
acabándome
desconsolado
En la tumba de nadie

(Octubre, 1992)